Cosecha y fermentación del Pisco

Creemos que para obtener un gran pisco, las uvas deben ser cultivadas, tratadas y cosechadas con mucho cuidado para no incurrir en el desacierto de nuestros procesos.

Es así que la elaboración de nuestros piscos, tienen su primera fase en el campo, donde tras varios meses de espera entre los cuales la poda, abono y riego, ven sus resultados en el florecimiento de uvas pisqueras de gran calidad, siendo seleccionadas por expertos agricultores, quienes con gran vocación y cuidando no maltratar las uvas, son colocadas en jabas de polietileno para su mejor conservación hasta ser entregado en la bodega.

Finalizada la cosecha, las uvas son trasladadas del campo a la bodega, siendo procesadas en una despalilladora encargada de eliminar los palillos o escobajos ajenos en la elaboración del destilado de uva.

Producto de la maquina despalilladora, obtenemos un 50% de jugo fresco, el mismo que es depositado para su fermentación en tanques de polietileno y posterior destilación. De este primer mosto "flor" o "yema" se producen las primeras esencias de nuestro gran pisco. El 50% restante, es procesado en el lagar, donde las tareas son divididas entre la tradicional “pisa” y la prensa de disco de madera, extrayendo más jugo para fermentar. La fermentación cuenta además de un sigiloso seguimiento a fin de evitar contactos no propios del proceso que atenten contra la calidad de nuestro pisco.

Ver: Destilación y Reposo

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